Origenes de los trasplantes capilares modernos

 

El Dr. Okuda, un dermatologo japonés fue el primero en describir la técnica del trasplante del pelo en 1939. Esto primero fue aplicado en el cuero cabelludo de pacientes con quemaduras severas y se observo que había un crecimiento considerable. Cinco años despues, el Dr. Tamura intentó una técnica de micro injerto para restaurar el pelo pubico femenino, esto era muy demandado en la sociedad japonesa de la epoca.

 

La historia moderna del trasplante de cabello se inicia con el doctor Norman Orentreich, quien en 1959 presentó, ante la Academia de Ciencias de Nueva York, su técnica de injertos "punch" para reparar áreas de calvicie o alopecia, el legado de esta primera técnica es tema de controversia, pues en algunos casos dicha técnica producía resultados anti-estéticos. Esto es debido a que los injertos "punch" son trozos de piel con pelo, obtenidos con un sacador de aproximadamente 4 milímetros de diámetro. Su crecimiento en la zona de calvicie o receptora produce un aspecto comúnmente conocido como "pelos de muñeca antigua".

 

No obstante, estos primeros trabajos y las observaciones del Dr. Orentreich, acerca de cómo el cabello trasplantado se conserva de por vida independiente de que la piel calva se consideraba un tejido no "fértil", se mantienen como fundamentos básicos en el trasplante de cabello los cuales han servido a generaciones posteriores de doctores a la hroa de implementar estos conceptos a las técnicas modernas que conocemos hoy en día que son la técnica FUE y la técnica STRIP.

 

Durante 30 años las técnicas no experimentaron ninguna mejora considerable, es en 1990 cuando surge una técnica innovadora que dio resultados naturales por primera vez. Ésta era la técnica de trasplante de la unidad folicular (FUT) .

 

También se pasó de injertar agrupaciones foliculares grandes con los consiguientes resultados desastrosos estéticamente, a trasplantar unidades foliculares individuales las cuales una vez trasplantadas siguiendo la orientación, profundidad y distribución adecuadas, reproducen a la perfección la imagen que la naturaleza dispone de forma natural, por lo que hoy en día es posible obtener resultados completamente indetectables incluso para un ojo entrenado y experto en trasplantes.

 

Eso sí, mucho cuidado con los doctores y clínicas pues algunas aseguran trabajar con los métodos más modernos y avanzados cuando la realidad es que siguen trabajando con métodos anticuados que producen graves daños a la imagen y autoestima del paciente, para salir de dudas sobre la reputación y el buen hacer de un doctor o clínica en particular nada mejor que ver pacientes suyos en persona, de ese modo podremos saber si lo que vemos in situ es lo que queremos para nuestra cabeza, no cometan el error de operarse sin haber visto muchos resultados del doctor o clínica en particular.